Enjuague el arroz 2 o 3 veces en una olla, dejando que el agua rebase. Cuele el arroz y por cada parte agregue de 3 a 4 partes de agua fría. Añada una pizca de sal y ponga a fuego fuerte, de preferencia sobre un rompellamas.
Cuando hierva, tape la olla y cueza a fuego lento por unos 30 minutos. Apague el fuego y deje reposar una media hora antes de servir.